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13 de octubre de 2008

Otra invitación (¿porqué nunca avisan?)



Hace unos días, el Centro Toluqueño de Escritores y el Grupo Camada Maldita rindieron homenaje a Alejandro Ariceaga, quien, como apuntamos en otro momento, cumplió su cuarto aniversario luctuoso. Me quedé, sin embargo, esperando el programa (por lo menos para subirlo a este espacio, que ir ya hubiera sido otra cosa -- luego supe que se encontraba en la página oficial). Lo mismo podría haber pasado con este XI (¡!) Encuentro de Narradores del Estado de México. Desde hace cuatro años, puedo presumir de estar bastante bien informada en materia de acontecimientos culturales locales y, créanme, en la vida había escuchado hablar de la susodicha reunión.

En esta ocasión, me enteré por una especie de incursión clandestina en terrenos ajenos. Ello significa, entonces, que los organizadores no están interesados en que el público en general asista. Simplemente -y duele escribirlo- se han puesto de acuerdo para verse un rato, ponerse al corriente y propinarse la típica palmadita en el hombro. No va a haber, como de costumbre, crítica seria. Tampoco va a haber un público numeroso. A menos que alguno de ustedes se ponga en plan inquisitivo y se de una vuelta por las diferentes Casas del Poeta, distribuidas en diversas zonas de la entidad, y se ponga a ver el asunto con ojos más o menos serios. O con una mirada fresca, sin prejuicios ni elogios. Les dejo, por lo tanto, un extracto del programa (todavía no estaba listo). Hay unos cuantos narradores que me parecen buenos, y su punto de vista será, sin duda, interesante. A los demás, no los conozco. Por eso, vale la pena darse una vuelta.


Casa del Poeta “Sor Juana Inés de la Cruz”
Vicente Villada 413, Col. Francisco Murguía, Toluca
Miércoles 22 de octubre, 18:00 h


1. Mauricia Moreno
2. Blanca Álvarez Caballero
3. Martín Mondragón
4. Juan Hinojosa
5. Norma de la Llave
6. José Luis Herrera Arciniega


Escuela de Bellas Artes
Hombres Ilustres 9, Capulhuac
Jueves 23 de octubre, 18:00h


1. José Luis Solís
2. Gabriela Ballesteros
3. David Coronado
4. Luis Antonio García Reyes
5. Oliverio Arreola
6. Francisco Navarro


Casa del Poeta “Alí Chumacero”
Iturbide s/n, San Lorenzo Coacalco, Metepec
Viernes 24 de octubre, 12:00 h


1. Odilón Ortiz Trujillo
2. Alfonso Vírchez
3. Isaac Díaz
4. Francisco Javier Estrada
5. Joaquín Gómez
6. Luis Quintana Tejera

9 de octubre de 2008

Una convocatoria


Pese a todo, el Festival de las Almas ha formado sus tradiciones. Entre ellas, se cuenta el concurso de ofrendas, que cada año viste a Valle de Bravo con calaveritas de azúcar. Les dejo aquí el boletín de prensa correspondiente, que fue emitido por estos días y recoge gran parte de las bases. Si viven por ahí, no dejen de participar.

Toluca, Estado de México.- La inspiración original del Festival de las Almas reside en la riqueza de las tradiciones mexicanas, especialmente en aquéllas que giran en torno al Día de Muertos. De este modo, una de sus preocupaciones, también, radica en fomentar, promover e impulsar las manifestaciones artísticas vinculadas con esta festividad. Por estas razones, el Gobierno del Estado de México, a través del Instituto Mexiquense de Cultura, invita a los residentes y visitantes de Valle de Bravo a participar en el Concurso de Ofrendas del Día de Muertos 2008, que se llevará a cabo durante dicho Festival y se fallará a principios de noviembre.


Para iniciar el proceso de participación, los aspirantes deberán acudir, antes del viernes 24 de octubre, al Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo o al Museo "Joaquín Arcadio Pagaza", donde llenarán personalmente la ficha de registro pertinente, impresa por el comité organizador. Al mismo tiempo, deberán presentar un croquis con la ubicación exacta de la ofrenda -que podrá instalarse en los distintos comercios, hoteles, restaurantes, edificios públicos, instituciones educativas y casas particulares de la región-; una copia de alguna identificación oficial vigente -en el caso de los trabajos colectivos, será suficiente con la identificación del representante, a nombre de quien se emitirá, en su caso, el cheque correspondiente-, y un texto breve que, para facilitar la apreciación del jurado calificador, describa los motivos, los significados, los materiales y otros datos relacionados con la ofrenda.


Posteriormente, la etapa de calificación, que se organizará mediante el establecimiento de citas previas, se llevará a cabo los días 30 y 31 de octubre y 1° de noviembre. En esta fase del concurso, el jurado considerará la confección estética y la creatividad artística presentes en la ofrenda, además del apego de todos los elementos involucrados con las tradiciones del Día de Muertos. No obstante, ni el costo ni las dimensiones de la ofrenda desempeñarán un papel relevante en la resolución del jurado.


Por último, éste, que será integrado por reconocidos artistas e intelectuales, emitirá un fallo inapelable, a través del cual se concederán, para las categorías de Ofrenda Tradicional y Ofrenda Artística, tres primeros lugares y hasta tres menciones honoríficas. De esta manera, el primer lugar recibirá un premio de $10 000.00; por su parte, el segundo lugar obtendrá $6 000.00; asimismo, el tercer lugar ganará $4 000.00. Para finalizar, las menciones honoríficas se harán acreedoras a un premio de $1 000.00. Los nombres de los ganadores se darán a conocer el domingo 2 de noviembre, en punto de las 11:00 horas, en el Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo; igualmente, la premiación se efectuará ese mismo día, a las 12:00 horas, en el marco de la clausura del 6° Festival de las Almas.

7 de octubre de 2008

Invitación (casi) urgente


Los que puedan, no dejen de ir. Edgar Omar Avilés es de los pocos escritores mexicanos jóvenes que me provocan admiración auténtica, vital, justificada. Además, va a estar Alberto Chimal. Así que vale la pena ir y darse un respiro de tanta tragedia.

3 de octubre de 2008

Tres lecturas sobre Cárcel de árboles, novela de Rodrigo Rey Rosa (primera parte)


Por Iván Castañeda

Ganadora del Premio Nacional de Literatura “Miguel Ángel Asturias” 2004, la novela Cárcel de árboles, escrita por el guatemalteco Rodrigo Rey Rosa, ofrece una multiplicidad de posibles lecturas. Una, la historia misma. Otra, el uso de las palabras como una metáfora de la represión en un régimen totalitario. La obra brinda también numerosas referencias arquetípicas que promueven la reflexión sobre el encuentro con uno mismo; el libre albedrío; la voluntad y el crimen como rupturas del orden y motores del cambio.

Dedicada a Paul Bowles, quien fue amigo y colaborador de Rey Rosa, Cárcel de árboles se hermana con El cielo protector al mostrar los límites que nos separan del horror. Si en la novela de Bowles el cielo funge como un escudo que nos separa del pavor a lo desconocido, Rey Rosa propone la Selva del Petén como una barrera que oculta un macabro experimento: la reducción del hombre a su forma más primitiva, esa donde está desprovisto de palabras.

En la narración, un grupo de condenados a muerte –posibles disidentes de un sistema tiránico– han sido mutilados: la lengua extirpada, lesionadas las áreas cerebrales del lenguaje y la memoria. No obstante, son capaces de balbucear, emitir sonidos aislados. La doctora Pelcari experimenta con ellos, los condiciona –como al perro de Pavlov– a seguir órdenes recibidas mediante un canto del que son parte.

Día a día los prisioneros emiten una sílaba, una sola, dentro de una frase cantada. Así, cada hombre y cada sílaba se constituyen como una pieza dentro de un sistema que prueba la docilidad del ser humano ante la violencia. El canto es un mensaje cifrado, un condicionante que, a manera de mantra, provoca trances e induce al automatismo.

El libro, narrado en su mayor parte como un diario, se erige como el testimonio que dos prisioneros, dos sílabas, habrían dejado al encontrar papel y lápiz, además de, poco a poco, haber recuperado sus capacidades de lenguaje. Dos hombres llamados YU, que representan la sílaba YU, inician un diálogo escrito y, con éste, una breve y prácticamente infructífera revolución. Como el mismo autor dice: los hombres incapaces de escribir son inofensivos, los capaces, no.

Primera lectura: la maquinaria de un régimen totalitario

Cada mitad del mundo
sostiene a la otra,
pero qué sostiene a las dos mitades
- Roberto Juarroz

La doctora Pelcari obtiene apoyo, financiamiento y reos de cierto país centroamericano. El propósito: probar, a través de un experimento, que la voluntad del hombre es quebrantable. Ratas de laboratorio, eso son los condenados a muerte que el consejero de Estado le procura a la científica; el laberinto, una cárcel de árboles; cada árbol, una celda. La curiosa prisión refleja en pequeña escala lo ocurrido en Guatemala tras innumerables dictaduras y golpes militares. Guatemala, Centroamérica, Latinoamérica, el Mundo. Cualquier aparato absolutista puede verse reflejado en la historia planteada por Rey Rosa; cualquier metáfora de la represión precisa dos mitades: víctima y verdugo.

Víctima: condenados a muerte, disidentes entre los que se encuentra un periodista, YU. Verdugos: una científica auspiciada por un gobierno, guardias. Mitades de un macabro entero. Obligado cada uno de los prisioneros a ejecutar una sílaba dentro del canto hipnótico por medio del cual reciben y aprenden órdenes, representan los engranajes de una maquinaria exprimehombres. Hombres exprimidos por otros. La dictadura, el capitalismo, el libre mercado.

Pero un buen día la maquinaria estalla, uno de los engranajes se zafa. Uno de los prisioneros, YU, encuentra por accidente cuaderno, lápiz y una linterna. YU, sin saber cómo, parece recordar signos y empieza a dibujarlos, con luz, sobre el papel. Sí, con luz. No es gratuito que el autor haya elegido la luz como materia primigenia de escritura de su personaje. Las letras han sido detonantes de un sinfín de cambios. YU escribe: “conforme voy escribiendo, mi mano vacila menos y me parece que veo con más claridad”. Y así es. A medida que el preso recuerda cómo escribir, sus frases se van volviendo más complejas; su pensamiento más lúcido. Así comprende su situación, a través del canto, del cual forma parte, condicionan su pensamiento y lo obligan a obedecer mandatos que ejecuta en una excavación arqueológica.

No hay libre albedrío, todo son comandos por acatar. Sin embargo, cuando YU escribe a escondidas por las noches, su pensamiento se va clarificando, se va apropiando de la realidad, pero no la comprende, por eso busca cambiarla y escribe su plan: “he resuelto poner lápiz y papel al alcance del hombre del árbol vecino, a pesar del riesgo que corro de ser descubierto”. La sublevación ha comenzado.

A medida que sigue escribiendo, el texto hace las veces de diario personal. YU se aviva, su pensamiento se vuelve más complejo. Ocurre el efecto que las dictaduras siempre buscan apagar, el cerebro despierta y YU se sabe poderoso frente a los guardias: “recuerdo vagamente el respeto que me infundían cuando apenas comenzaba a usar el cuaderno; ahora no me infunden respeto, sino el más despreciable temor”; “la mirada de los guardias no es inteligente. Contrasta lo complejo de su lengua con la simplicidad de su oficio”. Poder nombrar lo que siente convierte al preso en una pieza rota dentro de la maquinaria opresora. Quedan dos opciones: obstruir el funcionamiento de las otras piezas o ser removido. “Me siento esencialmente superior. Este sentimiento es nuevo; es algo que yo me he ido construyendo, que no me avergüenza y que está íntimamente vinculado al arte de escribir”.

YU escapa de su árbol, no así de su prisión. Su siguiente paso es comprobar si algún otro prisionero es capaz de entender y reaccionar a lo que él escribe. Y lo consigue. Otro YU, otro como él, poco a poco va recordando cómo escribir, poco a poco recobra la capacidad para nombrarlo todo y así entender el mundo, o por lo menos tratar de hacerlo. De este modo, el diario se convierte en el medio por el cual los dos YU se comunican. Para el cambio de voces –de caligrafía, mejor dicho– Rey Rosa se vale de un cambio en la tipografía: el primer YU escribe, el segundo le responde con cursivas:

“Mi resentimiento […] parece querer explicarse a sí mismo, conoce su fin. El conocimiento del objeto de mi odio, para su destrucción podría ser la verdadera meta. La libertad es un concepto vago; la destrucción, no.

La palabra libertad no me parece vaga. Ha causado en mí una sensación particular. Creo que tiene que ver con el pasado. Pero comparto el odio que sientes y estoy de acuerdo en que el averiguar el origen de nuestras cicatrices es nuestra común obligación”.

Los dos YU planean una revuelta y, en el proceso, el primer YU insurrecto mata a un guardia y sólo consigue recrudecer la vigilancia, la represión. No obstante su intento fallido, ambos llegan a una gran conclusión a través de su diálogo escrito, la misma que hace temblar a los sistemas represivos, la misma que los hace censurar, quemar libros, armarse hasta los dientes: “tú y yo, que podemos escribir, podemos expresar y obedecer órdenes propias”.

(Continúa en el próximo número)




* Texto publicado originalmente en la página cultural de El Espectador correspondiente al mes de octubre

Serpentinas y paradojas: los festivales culturales en México

Por Isabel Estambul

Transcurre el otoño, las fechas se aceleran y la expectativa crece: en México, ya viene la época de los grandes festivales culturales. Ello implica –al menos en teoría– la inauguración de una temporada auténticamente disfrutable, repleta de ofertas artísticas, de impronta internacional, cooperativa e incluyente. Sin embargo, la experiencia también nos remite a un periodo lleno de contrastes y matices: si bien estas celebraciones contribuyen a enriquecer y diversificar las manifestaciones artísticas presentes en la región –sea Metepec o Valle de Bravo; Guadalajara o la Ciudad de México–, también es cierto que se ven obligadas a convivir, por un lado, con un conjunto de espectáculos destinados a capturar la atención popular; por otro, con actividades académicas a las que apenas acude un puñado de gente. De este modo, los festivales culturales se desarrollan entre sorpresas y contradicciones, que, inevitablemente, terminan por conferirles un sabor agridulce.

Esta situación parece derivarse, en un primer momento, de una interpretación errónea del término “incluyente”. En efecto, el afán de los organizadores por englobarlo todo –la totalidad de expresiones artísticas, públicos, épocas, tradiciones, significados y tendencias– ha terminado por convertir a esta clase de festejos en una sucesión de acontecimientos desarticulados, que lo mismo conjugan recitales de danza folclórica y conferencias magistrales que exposiciones itinerantes y ciclos de cine internacional, sin preocuparse por establecer cierta coherencia a través de la elección de corrientes artísticas o ejes temáticos.

Así, hasta la fecha, las celebraciones culturales mexicanas –salvo, en todo caso, el Festival Internacional Cervantino– carecen de un hilo conductor suficientemente sólido para justificar la orientación y el diseño de sus programas, a pesar de que algunas de ellas se erigen alrededor de una fiesta popular fuertemente arraigada –como el Festival de las Almas, inspirado en las festividades correspondientes al Día de Muertos–. En consecuencia, dichos festejos se sostienen alrededor de una noción muy vaga de la cultura, que se traduce en estructuras inoperantes, más dedicadas a la competencia entre las instancias organizadoras que a la exposición concreta de un punto de vista sobre la vida, el mundo o la sensibilidad humana. Por lo tanto, más que por la calidad de los espectáculos, estas festividades se distinguen por las cifras de asistentes que logran atraer.

Por estas razones, habrá que mirar los festivales que vienen con ojos críticos y selectivos. Lo cual no impide, por supuesto, que podamos disfrutar de algunos de sus aciertos, pues, aunque brillan por su escasez, también representan una excelente oportunidad para salir de la atmósfera cultural predominante, siempre dudosa entre los tropiezos y la parálisis.



* Texto publicado originalmente en la página cultural de El Espectador correspondiente al mes de octubre

6° Festival de las Almas


A pesar de la falta de publicidad, el programa completo del 6° Festival de las Almas ya está circulando, de manera un tanto marginal, a través de la Agenda Cultural de este mes, que pueden encontrar en algunos museos y centros culturales de Toluca. Lo pongo, de todos modos, aquí, por si les interesa asistir a alguna de las 165 actividades. También vale la pena revisar el programa del Festival Internacional Cervantino, que empieza ya la próxima semana. Eso sí, del Quimera todavía no sabemos nada. Habrá que esperar. Por lo pronto, van las Almas.




6° FESTIVAL DE LAS ALMAS
Festival Internacional Vallesano de Arte y Cultura

OCTUBRE

Viernes 24

16:00 h
Inauguración de ofrendas mexicanas tradicionales
Explanada de la Alameda del Bicentenario

19:00 h
Inauguración
Recital de danza clásica:
“El lago de los cisnes”
Ejecutante: Ballet de San Petersburgo (Rusia)
Alameda del Bicentenario

Sábado 25

17:00 h
Recital de música coral
Intérprete: Coral Mexiquense (México)
Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo

18:00 h
Recital de música infantil
Intérprete: Los Musiqueros (Argentina)
Jardín Principal

18:00 h
Recital de música tradicional
Intérprete: Banda Sinfónica Mixteca (México)
Delegación de Colorines

19:00 h
Concierto de música pop
Intérprete: Kudai (Chile)
Alameda del Bicentenario

19:00 h
Concierto de trova contemporánea
Intérprete: Sergio Ochoa (México)
Casa Abierta

19:00 h
Concierto de trova tradicional
Intérprete: Topete (Cuba)
Museo “Joaquín Arcadio Pagaza”

21:00 h
Ciclo cinematográfico
Cine de terror:
“El vampiro”
Director: Fernando Méndez
Club Marina Azul

Domingo 26

12:00 h
Espectáculo teatral:
“Réquiem por un payacho”
Ejecutante: Comparsa la Bulla (México)
Plaza González Arratia, Toluca

12:00 h
Recital de danza tradicional:
“Folclor mexicano”
Ejecutante: Ballet Folclórico de la Escuela de Bellas Artes de Toluca (México)
Delegación de Colorines

13:00 h
Concierto de jazz contemporáneo
Intérprete: René Thompson (Cuba)
Centro Regional de Cultura de Apaxco

17:00 h
Recital de danza contemporánea:
“Cuerpo folclórico”
Ejecutante: Jaciel Neri (México)
Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo

18:00 h
Recital de sones jarochos
Ejecutantes: Son Temoyo y Fandango Infantil (México)
Jardín Principal

20:00 h
Recital de música y danza:
“La noche de Strauss”
Ejecutantes: Ballet y Solistas de Viena y Budapest (Austria y Hungría)
Alameda del Bicentenario

21:00 h
Ciclo cinematográfico
Cine de terror:
“Nosferatu”
Director: Werner Herzog
Club Marina Azul

Lunes 27

10:00 h
Ciclo cinematográfico infantil
Viajando con Verne:
“La vuelta al mundo en 80 días”
Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo

11:00 h
Concierto de rock infantil
Intérprete: La Semilla de Limón (México)
Auditorio “Manuel Hinojosa Giles”
de la Escuela Primaria “Joaquín Arcadio Pagaza”

11:00 h
Recital de música contemporánea
Intérprete: Yucatán a Go Go (México)
Jardín Principal

12:00 h
Recital de música académica
Ejecutante: Octeto Vocal del Instituto Mexiquense de Cultura (México)
Templo de Santa María

12:00 h
Presentación del libro:
“Machincuepa”
Autora: Flor Cecilia Reyes (México)
Escuela Normal de Valle de Bravo

16:00 h
Ciclo cinematográfico
Homenaje a Luis Buñuel, a 25 años de su fallecimiento:
“Los olvidados”
Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo

17:00 h
Obra teatral:
“Conjura en la Nueva España”
Ejecutante: Conjunto Escénico “Teatro Artístico Popular” (México)
Auditorio “Manuel Hinojosa Giles”
de la Escuela Primaria “Joaquín Arcadio Pagaza”

18:00 h
Recital de música popular
Intérprete: Ensamble Tlulli (México)
Jardín Principal

18:00 h
Obra teatral:
“Palabras que dan alegría”
Ejecutante: Compañía de Teatro Itinerante (México)
Delegación de Colorines

19:00 h
Recital de piano
Intérprete: Enrique Bátiz Campbell (México)
Templo de Santa María

20:00 h
Obra teatral:
“Tutti - Truppi en concherto”
Ejecutante: La Trouppe (México)
Alameda del Bicentenario

21:00 h
Ciclo cinematográfico
Cine de terror:
“La comunidad”
Director: Alex de la Iglesia
Club Marina Azul

Martes 28

10:00 h
Presentación del libro:
“Agustín Lara, mi novia la tristeza”
Autores: Guadalupe Loaeza y Pavel Granados (México)
Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo

11:00 h
Función de títeres:
“Los hilos mágicos del circo”
Ejecutante: Compañía Estatal de Marionetas “Paso de Gato” (México)
Auditorio “Manuel Hinojosa Giles”
de la Escuela Primaria “Joaquín Arcadio Pagaza”

11:00 h
Recital de música infantil:
“Los botes cantan”
Intérprete: Pedro Sandoval (México)
Jardín Principal

12:00 h
Recital de piano
Intérprete: Eva María Zuk (México)
Templo de Santa María

16:00 h
Ciclo cinematográfico
Homenaje a Luis Buñuel, a 25 años de su fallecimiento:
“Ensayo de un crimen”
Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo

17:00 h
Obra teatral:
“Contigo, pan y cebolla”
Ejecutante: Escuela de Bellas Artes de Toluca (México)
Auditorio “Manuel Hinojosa Giles”
de la Escuela Primaria “Joaquín Arcadio Pagaza”

17:00 h
Encuentro de dúos
Concierto de piano y violonchelo
Intérpretes: Manuel de la Flor y Asaf Kolerstein (México e Israel)
Templo de Santa María

17:00 h
Recital de música mexicana de cámara:
“Raíces”
Intérprete: Quinteto de Cuerdas del Centro Cultural Ollin Yoliztli (México)
Casa de Oración “Carmel Maranathá”

18:00 h
Concierto de jazz
Intérprete: Escuela de Bellas de Artes de Toluca (México)
Alameda del Bicentenario

18:00 h
Conferencia magistral:
“Del petroglifo a la Internet, perspectivas del libro en el siglo XXI”
Ponente: Felipe Garrido (México)
Moderadora: Graciela Sotelo Cruz
Museo “Joaquín Arcadio Pagaza”

18:00 h
Recital de música latinoamericana
Intérprete: Jya’su (México)
Jardín Principal

20:00 h
Obra de teatro callejero:
“Insectos”
Ejecutante: Sarruga (España)
Alameda del Bicentenario

21:00 h
Ciclo cinematográfico
Cine de terror:
“Una llamada perdida”
Director: Takashi Miike
Club Marina Azul

Miércoles 29

10:00 h
Ciclo cinematográfico infantil
Viajando con Verne:
“20 000 leguas de viaje submarino”
Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo

11:00 h
Función de títeres:
“La tarea de Jaimito”
Ejecutante: Compañía Estatal de Marionetas “Paso de Gato” (México)
Auditorio “Manuel Hinojosa Giles”
de la Escuela Primaria “Joaquín Arcadio Pagaza”

11:00 h
Función de títeres:
“El robo de las cuatro toneladas”
Ejecutante: Asociación Cultural “A Escena” (México)
Jardín Principal

12:00 h
Presentación del libro:
“Fuera de cauce”
Autora: Bertha Balestra (México)
Instituto Universitario Auriga

16:00 h
Ciclo cinematográfico
Homenaje a Luis Buñuel, a 25 años de su fallecimiento:
“Nazarín”
Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo

17:00 h
Encuentro de dúos
Concierto de bandoneón y guitarra
Intérpretes: Cianpaulo Bandine y Cesare Chiacchiaredtt (Italia)
Templo de Santa María

17:00 h
Recital de música clásica
Intérprete: Trío Cronos (México)
Casa de Oración “Carmel Maranathá”

17:00 h
Monólogo teatral:
“Sarajevo, un ave sin pata”
Ejecutante: Julien Le Gargasson (Francia)
Auditorio “Manuel Hinojosa Giles”
de la Escuela Primaria “Joaquín Arcadio Pagaza”

18:00 h
Recital de danza clásica
Ejecutante: Ballet Clásico del Instituto Mexiquense de Cultura (México)
Alameda del Bicentenario

18:00 h
Mesa redonda:
“Homenaje a Octavio Paz”
Participantes: Rosario Pérez Bernal, Eugenio Núñez Ang, Adolfo Díaz Ávila y Carmen Álvarez Lobato (México)
Moderadora: Graciela Sotelo Cruz
Museo “Joaquín Arcadio Pagaza”

18:00 h
Concierto de rock progresivo
Intérprete: Time Passages (México)
Jardín Principal

18:00 h
Concierto de música prehispánica y mexicana
Intérprete: Telpochcuicani (México)
Delegación de Colorines

20:00 h
Concierto de jazz - fusión
Intérprete: Los Dorados (México)
Alameda del Bicentenario

21:00 h
Ciclo cinematográfico
Cine de terror:
“La leyenda de la nahuala”
Director: Ricardo Amaiz
Club Marina Azul

Jueves 30

10:00 h
Ciclo cinematográfico infantil
Viajando con Verne:
“La isla misteriosa”
Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo

10:00 h
Recital de danza y música tradicionales
Participante: Consejo Estatal para el Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas del Estado de México (México)
Jardín Principal

11:00 h
Función de títeres:
“El viejo, el gato, el gallo y la zorra”
Ejecutante: Compañía Estatal de Marionetas “Paso de Gato” (México)
Auditorio “Manuel Hinojosa Giles”
de la Escuela Primaria “Joaquín Arcadio Pagaza”

11:00 h
Teatro infantil:
“Aguas con el agua”
Ejecutante: Grupo “Chaneque” (México)
Jardín Principal

12:00 h
Presentación del libro:
“El enigma Carmen”
Autor: Eduardo Osorio (México)
Tecnológico de Estudios Superiores de Valle de Bravo

16:00 h
Ciclo cinematográfico
Homenaje a Luis Buñuel, a 25 años de su fallecimiento:
“Viridiana”
Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo

17:00 h
Encuentro de dúos
Concierto de guitarra y piano
Intérpretes: Eduardo Cano y Roberto Pacheco (México)
Templo de Santa María

17:00 h
Monólogo teatral:
“Patriota y amante de usted”
Autora: Gilda Salinas
Director: Alejandro Ainsller
Primera actriz: Edith Kleinman (México)
Auditorio “Manuel Hinojosa Giles”
de la Escuela Primaria “Joaquín Arcadio Pagaza”

18:00 h
Recital de danza folclórica
Ejecutante: Ballet Folclórico del Estado de México (México)
Alameda del Bicentenario

18:00 h
Concierto de música alternativa
Intérprete: Slalom (México)
Jardín Principal

20:00 h
Función de artes circenses
Ejecutante: Le Cirque (México)
Alameda del Bicentenario

21:00 h
Ciclo cinematográfico
Cine de terror:
“El orfanato”
Director: Juan Antonio Bayona
Club Marina Azul

Viernes 31

10:00 h
Ciclo cinematográfico infantil
Viajando con Verne:
“De la Tierra a la Luna”
Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo

11:00 h
Obra teatral:
“¿A dónde vamos?”
Ejecutante: Teatro de la Calle (México)
Auditorio “Manuel Hinojosa Giles”
de la Escuela Primaria “Joaquín Arcadio Pagaza”

11:00 h
Recital de música infantil:
“Revista musical tlacuache”
Ejecutante: Grupo “Tlacuache” (México)
Jardín Principal

12:00 h
Teatro corporal:
“Risas y reflexiones”
Ejecutante: Kamaleón (México)
Delegación de Colorines

12:00 h
Conferencia magistral:
“Crónica de la Buena Muerte a la Santa Muerte”
Ponente: Elsa Malvido (México)
Escuela Normal de Valle de Bravo

16:00 h
Ciclo cinematográfico
Homenaje a Luis Buñuel, a 25 años de su fallecimiento:
“El ángel exterminador”
Centro Regional de Cultura de Valle de Bravo

17:00 h
Encuentro de dúos
Concierto de guitarra y violín
Intérpretes: Ramiro Martínez y Marti Valdeeshak (México)
Templo de Santa María

17:00 h
Espectáculo multidisciplinario:
“Muertes sonoras”
Ejecutante: Juntas aún Difuntas (México)
Auditorio “Manuel Hinojosa Giles”
de la Escuela Primaria “Joaquín Arcadio Pagaza”

18:00 h
Velada literaria y callejoneada
Participantes: Tanya de Fonz, Mario Meléndez, Ibeth Cázares, Graciela Sotelo Cruz y estudiantinas de la Universidad Autónoma del Estado de México
Museo “Joaquín Arcadio Pagaza”

18:00 h
Recital de música contemporánea
Intérprete: Volátil (México)
Delegación de Colorines

19:00 h
Concierto de trova contemporánea
Intérprete: Isidro Delgado (México)
Casa Abierta

NOVIEMBRE


Sábado 1

12:00 h
Conferencia magistral:
“La muerte fantástica”
Ponentes: Alberto Chimal y José Luis Zárate (México)
Museo “Joaquín Arcadio Pagaza”

18:00 h
Concierto de saxofón
Intérprete: Maximum Sax (México)
Alameda del Bicentenario

18:00 h
Recital de música y danza:
“El folclor calentano de Valle de Bravo”
Ejecutante: Tierra Caliente (México)
Jardín Principal

18:00 h
Espectáculo teatral:
“Réquiem por un payacho”
Ejecutante: Comparsa la Bulla (México)
Delegación de Colorines

19:00 h
Concierto de trova contemporánea
Intérprete: Alejandro Guido (México)
Casa Abierta

19:00 h
Recital de música contemporánea
Intérprete: Georgia’s Blues Band (México)
Museo “Joaquín Arcadio Pagaza”

20:00 h
Clausura
Recital de música mexicana
Intérprete: Susana Harp (México)
Alameda del Bicentenario

Domingo 2

11:45 h
Premiación de ofrendas mexicanas tradicionales
Alameda del Bicentenario

12:00 h
Recital de música académica
Intérprete: Coro Renacimiento (México)
Alameda del Bicentenario

8 de septiembre de 2008

Cambio en las voces




Quiero ponerme guapa como el conejito -aunque a mí sólo me toca salir en los periódicos-, pero cada vez se pone más difícil. Por eso esta es una de las últimas llamadas. Vocesfragmentarias sigue esperando sus colaboraciones, sus críticas y sus comentarios. Sólo necesitan ponerse en contacto conmigo a través de los comentarios de este blog o del correo que es posible que ya conozcan. Recibimos de todo, con la única condición de que sean trabajos originales e inéditos, con parámetros mínimos de calidad (es decir, redacción absolutamente comprensible y buena ortografía). El tema, ustedes saben, es la cultura entendida en su definición más amplia.

Las cosas pendientes me abruman, pero quiero contarles que, a pesar de que nuestro espacio en El Espectador está agonizando (a consecuencia de una decisión personal, ocasionada por el exceso de trabajo y el defecto de atenciones por parte de nuestro jefe, por decirlo así), el blog todavía tendrá vida para rato. Dentro de unos días, apenas tenga en mis manos una versión más definitiva, pondré en línea el programa del próximo Festival de las Almas. Espero que les llame la atención -tiene dos o tres cosas verdaderamente interesantes- y se decidan a ir. Es importante.

También es importante aprovechar los espacios que se abren a la crítica abierta y sincera. Lo digo, precisamente, por que a veces resulta complicado (y hasta aburrido) sostener la sección de El Espectador prácticamente sin colaboradores. Y lo digo así por que José Antonio y yo siempre hemos trabajado mano a mano, y, más que un colaborador, se ha convertido en el complemento necesario para un foro que, sin él, sería algo espantosamente serio. No es la primera vez que unas páginas dedicadas a la cultura se extinguen, pero este caso me resulta especialmente doloroso por que a) estoy profundamente involucrada en él y b) me sorprende y me decepciona la apatía que reina entre los jóvenes de mi generación. Eso sí -y como en todo-, las quejas seguirán desperdigándose por todas partes. Que no hay espacios, que existe censura, que a nadie le interesa la cultura, que las mafias "culturales" definen el rumbo del arte en el país. Es más sencillo y productivo tomar las palabras y ponerse a escribir. Proponer, de algún modo, una diferencia respecto con otros foros culturales en los que, desafortunadamente, existe desde la ciega repetición de los boletines emanados de las dependencias culturales hasta el plagio. Así de sencillo.

Por eso puede haber un cambio en las voces. Es posible que nos retiremos pronto de El Espectador. Aunque de vez en cuando da sus satisfacciones, trabajar en un periódico bajo las condiciones en las que lo hemos estado haciendo resulta desgastante. La ausencia de colaboradores hace que uno termine por repetirse interminablemente. El ambiente se vicia. Y es mejor entonces guardar silencio.

Lo único que podría salvar ese espacio es, justamente, que aparezcan personas que escriban con nosotros. Así que les dejo esta especie de exposición de motivos, acompañada de la moneda al aire que significa una petición como esta. A ver qué pasa. Por lo pronto, un ex compañero del Centro Toluqueño de Escritores nos ha inyectado un mes más de vida. Seguiremos, entonces, respirando hasta noviembre.

Alejandro Ariceaga: contornos y recuerdos



Por Margarita Hernández Martínez

La noche del 28 de septiembre de 2004, Alejandro Ariceaga falleció en la lejana Barcelona. Se encontraba, entonces, en el momento culminante de su trayectoria artística: convertido en un escritor internacional, reconocido más allá del océano, presentaba en tierras ibéricas su novela más reciente, Camada maldita, la cual resume, de manera excepcional, cuarenta años de trato cotidiano con la palabra. Sintetiza, así, sus preferencias temáticas, sus intenciones estéticas y su manejo del lenguaje, siempre oscilante entre el humor y la sorpresa; entre la referencia popular y la metáfora imprevista.

Desde entonces, la figura de Alejandro Ariceaga ha devenido en icono de la literatura mexiquense contemporánea. Silenciosa y discreta en vida, se ha transformado en inspiración con la muerte. Su recuerdo se ha traducido en la creación del Premio Estatal para Primera Novela “Alejandro Ariceaga”, convocado hace algunos años por el Centro Toluqueño de Escritores, y en la construcción de la Biblioteca Pública “Alejandro Ariceaga”, que opera en San Mateo Atenco desde octubre de 2007. Asimismo, ha generado oportunidades para difundir el amor por la lectura: a principios del año pasado, la familia del escritor donó al Instituto Mexiquense de Cultura la Colección Bibliográfica “Alejandro Ariceaga”; ésta, mediante su acervo de 1 150 libros y 70 catálogos, ha contribuido a que los usuarios se acerquen al arte y la literatura.

No obstante, estas manifestaciones, provistas de una innegable calidez, pueden tornarse en arma de doble filo: aunque destacan el reconocimiento que se merece, también le confieren un aura de ídolo inalcanzable. Por ello, proponemos en este espacio volver a sus auténticos contornos y, desde ahí, abordar con otros ánimos la obra de este sobresaliente autor mexiquense.

Alejandro Ariceaga nació en Toluca el 21 de mayo de 1946. Desde muy joven incursionó en el trabajo periodístico, como ayudante de talleres, crucigramista, articulista y coordinador de una página cultural en El Sol de Toluca. Años más tarde, en medio de una agitada vida laboral –que incluyó una época como reportero y redactor para el Instituto Nacional de Bellas Artes–, colaboró en El Nacional, El Universal, Siempre!, La vida literaria, cAmbiAvíA y Portal, entre otras publicaciones semejantes.

Mientras tanto, se interesó por ampliar y diversificar el contexto cultural vigente. Enamorado de las artes en una época en la que no había talleres, foros de expresión ni instituciones culturales propiamente dichas, se afilió al grupo TunAstral y fundó, en 1980, el suplemento Vitral, que dirigió hasta 1989 y, a decir de José Luis Herrera Arciniega, representa “el mejor suplemento cultural que se ha publicado en Toluca, por la diversidad de plumas que reunió, por su diversidad de temas, por dedicarse, en serio, a la difusión cultural”. Además, en 1983, estableció el Centro Toluqueño de Escritores, organismo encaminado a detectar, pulir e impulsar a los nuevos talentos literarios mexiquenses. Dichos espacios contribuyeron a enriquecer el panorama artístico estatal; por otro lado, marcaron las trayectorias iniciales de autores como Maricruz Castro Ricalde, Alberto Chimal, Luis Humberto Crosthwaite, Marco Aurelio Chávezmaya, el propio José Luis Herrera Arciniega, Alonso Guzmán, Flor Cecilia Reyes, Blanca Aurora Mondragón, Mauricia Moreno, Sergio Ernesto Ríos, Félix Suárez, Enrique Villada y Eduardo Villegas.

Del mismo modo, Alejandro Ariceaga se involucró profundamente en los cambios estructurales de la política cultural oficial. En 1987, apenas creado el Instituto Mexiquense de Cultura, fungió como jefe del Departamento de Ediciones y, tiempo después, como jefe del Departamento de Literatura. De esta manera, desempeñó un papel fundamental en la configuración del fondo editorial estatal, que, en la actualidad, sobresale como uno de los más vastos, diversos e incluyentes de nuestro país. Asimismo, desde 1990, se encargó de la dirección de La Troje, publicación institucional abierta a la conversación y la retroalimentación entre periodismo, creación y crítica literaria.

De manera paralela, se entregó a la escritura de una obra rica y variada, que lo mismo engloba cuento, novela y poesía que prosa poética y minificción. La nómina es extensa, pues comprende Cuentos alejandrinos (1967), La otra gente (1973), La identidad secreta del camaleón antiguo (1980), A corto plazo (1980), Clima templado (1983 y 1985), Ciudad tan bella como cualquiera (1983 y 1985), Bustrófedon y otros bichos (1995 y 1998), Placeres (1996), Plañidos del bacante (2000) y Camada maldita (2002 y 2004). También abarca El historial de Soto, La consentida reina del burlesque y Tribulaciones de un burócrata, textos dispersos que se encuentran extraviados y con pocas probabilidades de recuperarse. Por último, incluye la introducción, selección y notas de las antologías Estado de México. Donde nadie permanece. Poesía y narrativa (publicada en 1990 por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes) y Literatura del Estado de México. Cinco siglos. 1400 - 1900 (aparecida en 1993, a instancias del Gobierno del Estado de México y del Instituto Mexiquense de Cultura).

Esta suma literaria contiene innovaciones que, sin discusión alguna, han transmutado el horizonte poético y narrativo de la región. En primer término, han introducido a la ciudad en el horizonte artístico y, de esta forma, la han convertido en el personaje central de cuentos y novelas. En efecto, según refiere el editor de Cuentos alejandrinos, “al abandonar el método naturalista, nativista, tipicista, vernacular, aplicado a la elaboración de los relatos, Ariceaga logra adentrarse en las corrientes actuales del género, mostrando una nueva orientación en la literatura provinciana moderna”. En segundo lugar, su obra constituye una biografía de la ciudad, salpimentada por un bestiario entre jocoso y surrealista, vinculado, a su vez, con un conjunto de ingeniosas anécdotas personales. Considerada como crónica entre líneas del movimiento del 68, también aglomera algunos rasgos de la literatura de la onda: el rechazo frente a la tradición, la inserción de temas de interés juvenil y el empleo de un lenguaje permisivo, que recoge alusiones literarias, expresiones populares y elementos de la vida cotidiana.

Esta amplia labor se revela digna de los honores anteriormente mencionados; sin embargo, de acuerdo con las afirmaciones de Eduardo Osorio, “Alejandro Ariceaga solía sentenciar que los homenajes a un escritor sólo podían ser de dos formas: en vida o con la intención de promover su lectura”. En ese sentido, el Instituto Mexiquense de Cultura ha demostrado su compromiso con la difusión de la obra de este autor toluqueño: en 2004 publicó, dentro de la colección Cruce de Milenios, la edición corregida y aumentada de Camada maldita; en 2007, puso a disposición del público Obra alejandrina, que forma parte de la Biblioteca Mexiquense del Bicentenario y cuenta con la selección y el prólogo de Eduardo Osorio. Ambos libros, entre otros igualmente interesantes, pueden adquirirse en la Librería del Estado de México (ubicada en el Centro Cultural Mexiquense, Bulevar Jesús Reyes Heroles 302, delegación San Buenaventura, Toluca) y en el Centro Toluqueño de Escritores (localizado en la Plaza Fray Andrés de Castro, Edificio A, Local 9, en el centro de Toluca).


* Texto originalmente publicado en la Agenda Cultural del mes de septiembre, publicada por el Instituto Mexiquense de Cultura

Las escalas de la furia: Recursos humanos, de Antonio Ortuño



Por Isabel Estambul

I

En abril del año que corre –y nos corretea–, Almadía, una editorial independiente afincada en Oaxaca, presentó al público una de las antologías más inquietantes de las últimas décadas: Grandes hits. Nueva generación de narradores mexicanos. Prologada y compilada por Tryno Maldonado (Zacatecas, 1977), esta colección de diecinueve cuentos no ha dejado de provocar controversias e incomodidades: sea por la inusual “mecánica de selección” –basada, según su autor, en el Top Ten de MTV–, la discutible habilidad literaria de sus escritores –que ostentan, por cierto, un dejo vagamente elitista– o la dudosa calidad de sus textos –los cuales, dado su carácter inédito, distan de considerarse, al menos en estos días, grandes éxitos comerciales–, parece, más que una auténtica revisión de la actual literatura latinoamericana, un intento precipitado por llegar al canon mediante la subversión.

No obstante, la tentativa de Maldonado no se halla desprovista de aciertos que, de algún modo, justifican su aparición y su lectura. Para comprobarlo, basta ponderar la inclusión de cuentos tan intensos y reveladores como “Ameising”, de Alain-Paul Mallard (México, 1970); “22”, de David Miklos (San Antonio, 1970), y “Muertes sin importancia”, de Eduardo Montagner (Puebla, 1975); además de la presencia de autores sólidos y maduros, como Alberto Chimal (Toluca, 1970), Julieta García González (México, 1970), Mayra Luna (Tijuana, 1974), Guadalupe Nettel (México, 1973), Heriberto Yépez (Tijuana, 1974) y Antonio Ortuño (Guadalajara, 1976). Debido a estas razones contrapuestas, Grandes hits se convierte, de manera inevitable, en un testigo fiel del espíritu contemporáneo: vacuo o ambicioso; propositivo o contradictorio; consumista o reflexivo, se define por la confusión y sus desorientaciones. Así, constituye un ejercicio de crítica fragmentaria que, cruzado con “peligroso pop” y pretensiones de “banda sonora”, no resulta todavía completamente convincente.

II

Pese a ello, Grandes hits cumple con uno de los propósitos centrales de cualquier antología: enlazar una fracción particular con un corpus completo; los breves datos de determinado autor con una trayectoria más vasta. Y, en el caso de Antonio Ortuño, contribuye a establecer algunos parámetros para, por un lado, alentar la multiplicidad de lecturas, y, por otro, confrontar las reseñas en torno a su obra, que ya han alcanzado espacios tan notorios como Letras Libres o Laberinto. Sin embargo, de manera paralela, esta abundancia de referencias puede tornarse en arma de doble filo, pues también fomenta la propagación de lugares comunes y defensas críticas, las cuales, inevitablemente, le confieren un aura incomprensible. En esta situación se encuentra Recursos humanos, una breve novela de largo aliento, a juzgar por su interés en la precisión argumental y la construcción lingüística.

“Esta es la historia de la guerrilla de un solo hombre”, reza, lapidaria, la contraportada. “Esta es la historia de mi odio”, masculla, rotundo, Gabriel Lynch, el ineludible protagonista. Sin embargo, ambas definiciones resultan insuficientes e incompletas. Más bien, Recursos humanos contiene el relato –cáustico y minucioso– del ascenso y el descenso de un empleado por las escalas de la furia: “así que esto soy ahora”, se interroga, también, con cierta frecuencia e incredulidad. De este modo, su recuento captura los peldaños –toda una gama de grises– entre el supervisor abandonado y el “cerdo” ávido; el hombre vestido con “camisas opacas” y “zapatos despreciables” y el destacado gerente, ataviado con trajes impecables y mujeres ansiosas.

Para llegar a semejante metamorfosis, la voz de Gabriel Lynch enuncia, con verbos precisos y sustantivos contundentes –ajenos a la fría pirotecnia verbal característica de la narrativa reciente–, un auténtico protocolo del odio, la lascivia y la ambición, trepidante entre la decisión, la angustia y la disgregación. A través de estos recursos lingüísticos, Ortuño da cuenta de un largo anhelo egoísta, desde el cual se desencadena una cínica lucha por el poder. Sin embargo, Lynch limita los afanes de sus pugnas, por completo distantes a las aspiraciones guerrilleras, ya que, lejos de buscar la transformación de los sistemas vigentes, desea penetrar en ellos mediante una aparente subversión: “no aspiro a la revolución, sino a otra cosa, que ahora mismo sólo entreveo y que se parece a la autoconservación y a la delincuencia”. Esta sentencia –que, además, suena sospechosamente cercana a la realidad– atestigua, por un lado, la crudeza de la falsa rebeldía contemporánea; por otro, la madurez lingüística de su autor, que, no obstante, aún no alcanza a construir un registro verosímil, acorde con un personaje educado en una “secundaria numerada”.

A pesar de este tropiezo, Ortuño ofrece un conjunto de frases sorprendentes, que, más allá de la simple moralina, manifiestan un punto de quiebre en las creencias de la sociedad moderna: “aunque nos afanemos, con caminatas y aparatos, en fortalecer el cuerpo y ejercitemos la mente con lecturas y discusiones, incluso si enaltecemos nuestro espíritu con la contemplación de obras nobles y edificantes, terminaremos decayendo y muriendo como el resto de las bestias condenadas”. Sus afirmaciones, que brillan en una historia literaria marcada por la irregularidad y la incertidumbre, representan una aleación entre clasicismo y actualidad; entre las alusiones bíblicas y el descarnado lenguaje contemporáneo. Probablemente en ello radica el valor de Recursos humanos; en ello, también, reside su congruencia.

Tryno Maldonado (selección e introducción), Grandes hits. Nueva generación de narradores mexicanos, Almadía, Oaxaca.

Antonio Ortuño (2007), Recursos humanos, Anagrama / Colofón, México.


* Texto correspondiente a la plana cultural de El Espectador del mes de septiembre.

Es la hora de emborracharse


Por José Antonio Romero Reyes

Barra llena, lluvia afuera. Y diferentes décadas en cada asiento: yo, el más joven; el del extremo quizá treinta y cinco, más allá un cuarentón; en medio, un tostón y, a su lado, un tostón con 10 centavos y algo de morralla (unos sesenta; años más, años menos). Todos en la complacencia de observar las millonarias caderas de Jennifer López, cuando el más exigente sibarita de mis hasta ahora desconocidos se da el lujo de comentar: “¡Está gorda!”. Comienza la ruleta de temas: la política, el futbol, las circunstancias vitales de cada uno, la música de Frank Sinatra, el resumen particular y fácil de cómo se vivió una época. Escucho, es un placer escuchar:

- Eso de la poesía es muy parecido al alcohol: no desemboruca la madeja, pero la deja fija obsesivamente en un punto, a partir de eso comenzamos a ver las cosas de otro modo.

- Exacto. Hasta cierto límite es un medio de socialización y de conocimiento, de la magia y del amor. De hecho, cada cultura le ha asignado un lugar como parte de sus deidades, en cada una la creación del vino está vinculada con el descubrimiento de lo sagrado: las lágrimas de Dionisio para los griegos (ese inmortal que se descubre vulnerable al enfrentarse al amor y a la muerte), los dioses conejo o tochtli que acompañan a los poderes de la magia y de la noche.

- Sí, sí. Aquí se rompen las jerarquías; aquí nadie viene a defender nada sino a descansar, descansar hasta de la misma vida.

Y pienso para mí: “Eso es precisamente la poesía: descansar de la vida, acuciarla hasta mirarla de otro modo, salvarnos de la muerte (¡esa pinche muertecita diaria que nos mata y se clava como espina en el zapato!) y burlarnos del tiempo”.

- Salud, señores.

Afuera, arrecia el aguacero. Chema, el cantinero con espíritu femenino, destierra a J. Lo y a Chente Fernández y nos manda a la más plena nostalgia con Paul Anka, Frank Sinatra… esos monstruos y sus voces llenando a una orquesta entera. Sobra decirlo: seguiremos bebiendo, el tiempo ya se murió y nadie ha de llorar por él. Baco y Apolo son más amigos de lo que parece.

La vida de la bohemia: en ella se han dilapidado fortunas, se restauran y se pierden reputaciones, declinan y se descubren talentos o meros vividores, fantoches… mentirosos de poca astucia. Y sin embargo, qué cerca este ambiente de la hermandad, de las jerarquías abolidas; lejos de la competencia de tomarse en serio o asumirse autoridad alguna. Aquí, sin falsas utopías, hay instantes de auténtica democracia y acogedora diversidad. Una tertulia inteligente sería aquella que logra reunir a gente de todos los lugares y profesiones: pintores, poetas, narradores, músicos, periodistas, matemáticos, ingenieros, albañiles… y en ella se ejerce el derecho a expresarse, a debatir, a vincularse con el mundo. El arte, en su sentido primigenio, era sólo eso: socializar, interpretar el mundo, vincularte a él mediante el entendimiento; era enfrentarte con la vida a través de lo que puedes ofrecer. Luego el intelectual dejó de ser observador para convertirse en académico; el poeta dejó de ser el parroquiano que muestra lo que ve para convertirse en el funcionario público ganador de tal premio, que ha publicado no sé cuántos libros de no sé qué cosa y que a nadie importa; el señor que se toma muy literal aquello del curriculum vitae… en efecto: ese documento es todo su camino.

Para bien o para mal, la bohemia está en crisis. Quizá una pálida forma de recuperar la pluralidad esté en algunos blogs y revistas literarias. Para no desentonar con el tema embriagante que nos ocupa, los invito a visitar Es hora de embriagarse, fieles a aquel poema de Charles Baudelaire en el que se nos pide mantenernos embriagados de poesía, mantenernos sagrados, en diálogo con la vida. No comentaré nada de la tertulia a la que les invito, sólo les dejo la dirección: www.es-hora-de-embriagarse.net.

Están invitados.

- Don Chema, ¡la de la casa, por favor!


* Texto correspondiente a la plana cultural de El Espectador del mes de septiembre.